martes, 24 de julio de 2012

¿Sufrir ó no sufrir? Por suerte, tú eliges.

Sufrir o no sufrir, esa es una decisión personal y cada uno de nosotros decide que sentimientos quiere mantener dentro de sí mismo.

La vida esta hecha de acciones, situaciones, personas, sentimientos, sueños, etc. Y todos estos generan en cada uno de nosotros diversos sentimientos: tristezas, alegrías, melancolías, nostalgias, enojos, etc. Aún así, cuando todo esto provoque sentimientos en cada uno de nosotros, somos nosotros los que decidimos con que sentimientos nos quedamos. En el plano emocional como en todos, cada uno elige con que quiere quedarse, así como decidiste quedarte con la foto de la graduación de tu escuela ó como decidiste quedarte con la joya que se ha heredado generación tras generación en tu familia, así mismo y de la misma manera, has decidido quedarte con los sentimientos que quieres.



¿Decidí sufrir? ¡Claro que sí! y no sólo sufrir, también gozar, alegrarte, extrañar, enojarte,uff. 
Has decidido sufrir y analizándolo de una manera concreta, es probable que te sirva tomar y quedarte con el sufrimiento; recordemos algo. Los sentimientos no sólo se sienten, -valga la redundancia- también guían una forma de pensar, de actuar, de ver la vida. Quienes han decidido guardar enojo y agresión en su vida, pues ahí están, peleándose con todo mundo, a todos les gritan, siempre de mal humor, creen que todos les buscan pleito, viven su vida enojados, buscan motivos para pelear con quien sea incluso hasta con ellos mismos, suelen reprocharse fuertemente cualquier error, cualquier equivocacion. 

¿Dediciste almacenar un duelo por un ser querido? Llenar todos los espacios con sus fotos, no tocar sus pertenencias y dejarlas tal cual él o ella lo dejaron por última vez,  ¡Perfecto! lo más probable es que sólo así te acuerdes de esa persona que se fue y tengas miedo de que si aprendes a vivir con su ausencia puedas olvidarlo, si te funciona esta bien, que te comento algo, al principio tus amigos y familiares te apoyarán y tendrás un hombro en donde desahogarte, pero te recuerdo, una vez pasado el tiempo, te dejaran a ti y a tus recuerdos, a ti y a tu melancolía, te echaran de menos, ¡por su puesto! pero dejarán de buscarte. Si, entiendo que no nos preocupa lo que digan los demás ó lo que piense la gente, pero vamos, estarás alejando a la gente que te quiere por tú decisión de guardarte y vivir con la tristeza de la partida de un ser querido.
Ahorita me acordaba de los emo´s estos chicos, no hace mucho tiempo fueron moda, no estoy mencionando que hayan desaparecido, pero perdieron popularidad. A ellos les servía vivir tristes, melancólicos, pintaban su cara, vestían de negro, la música gótica desde sus favoritas; hicieron bellas poesías aunque también hicieron cada acto verdaderamente cuestionable.
Son como los poetas románticos del sigo XIX, o quien no ha vibrado con las pinturas de Frida Kahlo, los poemas de Baudelaire.

¿Ahora me explico? como es que los sentimientos no solamente se sienten, sino que guían tú vida, tus pensamientos, tus actos, tu forma de pensar, hasta de vestir.

Ahí están los románticos, los optimistas, los pesimistas, los indiferentes -que estos últimos se cuecen a parte- y podemos seguir mencionando a más y más, pero lo que aquí se trata es de ver como tu mismo decides guardarte los sentimientos, como estos sentimientos ayudan por un momento tu vida, le dan sentindo, le dan una guía, una razón de ser.

Por eso: tú decides que sentimientos guardas y cuáles desechas, ellos haran que lo que vives  piensas y sobre todo lo que SIENTES tenga un valor, una razón de ser, de existir.  Por eso analiza muy bien con que sentimiento te quieres quedar.

Aplica te

Sonará muy trillado pero cada uno es arquitecto de su propio destino y quier cerrar esta aportación parafraseando una reflexión de Octavio Paz: "hay una edad para ser comunista y otra para ser capitalista" Sería interesante saber como eran esas personas que hoy tienen 60 años, como pensaban, que los dirigía, que música les eran significativa, tal vez nos encontrariamos con grandes sorpresas.