martes, 30 de octubre de 2012

"...Y así llorando se acaba" La Muerte

Preludio
En MéXico las fechas del 1y 2 de noviembre son toda una tradición en festejar tanto a los muertos como a la muerte y hay toda una festividad. Aprovechándome de esto en esta publicación, quiero tratar el tema de la muerte.

Despliegue

La muerte siempre impacta a las personas. Ya con sólo el hecho de pensarlo puede generar mucha angustia y ansiedad en la persona. Con apenas imaginar que dejaremos muchas personas,cosas conocidas y otras tantas que tenemos por conocer, nos parece algo impensable, algo lejano. Mientras que el pensar que alguien muy cercano, muy querido por nosotros va a morir, además de que nos llena de miedo, muchos comenzáremos a sentir dolor como si realmente estuviéramos viviendo ese momento.

¿Y la muerte para cuando?

Es muy común que en las familias este tema no se trate, no se prepare para enfrentar la muerte, tanto para los que en su momento les pueda tocar irse, como para los que se queden. Todos debemos de fortalecer esta otra parte del proceso natural. Es cierto que la muerte esta rodeada de muchisimos misterios, mitos, tabues, de creencias y escuchamos infinidad de personas que dicen "haber ido y regresado" de la muerte. Pero realmente, sólo lo sabremos hasta que nos toque.

No hay nada más doloroso que la muerte de un ser querido. Y para eso debemos de prepararnos ó al menos estar conscientes de que va a pasar, así que les comparto algo que será no solo interesante, sino que útil.

El duelo -así se le llama y se le conoce en psicología al proceso de adaptación emocional que vive una persona ante cualquier pérdida, desde el empleo hasta un ser querido- ahorita lo abordaré con referencia a la muerte generalmente tiene 4 fases  aunque hay investigaciones que hablan de más, vamos a centrarnos en las generales:
  • Enojo: es el sentimiento que aparece en una persona cuando ha perdido a su ser querido. Este enojo se puede dar hacia todo y con todos. Con Dios, los médicos si es que estaba enfermo; enojarse con la vida, etc.
  • Negación: esta etapa es por demás lógica. A nadie de nosotros nos gusta sentir la pérdida de un ser querido y por supuesto que negaremos su partida.
  • Asimilación: una vez que se han pasado las 2 primeras fases, la persona va asimilando la muerte del ser querido. Comienza a entender que es un proceso por el cual todos vamos a pasar. Si bien es cierto que es doloroso pero empieza a considerar que esto es inevitable. En ocasiones, algunas personas aprovechan para re valorar a los seres queridos que aún están vivos.
  • Aceptación: ojo con esto, aceptar no es olvidar. Puesto que una vez que se esta en la fase de asimilación, la aceptación se alcanza más rápido. Aceptar que la persona ya no esta con nosotros y la esperanza que algún día nos re encontraremos genera un leve bienestar en la persona.
Sé que alguno de ustedes estará pensando que no es muy fácil pasar de una fase a otra y lo reconozco. Hay personas que se quedan estancadas por mucho tiempo en el enojo o la negación. Incluso hay quienes están en un va y ven entre estas fases y les cuesta trabajo llegar a la Aceptación y la Asimilación.

Aplica te

Muchas personas me han comentado que tienen miedo de olvidar a esa persona que ha fallecido en el momento que lo asimilen y más cuando acepten la muerte. Todos sabemos que los recuerdos están ahí a nuestra disposición y podemos hacer uso de ellos las veces que necesitemos. Los actos, las palabras, los detalles y todo lo que hacia la persona no sólo se queda grabado en la memoria, sino también en lo más profundo de nosotros.
Preparémonos para cuando este suceso tenga que llegar. La naturaleza humana nos dice que lo desconocido causa miedo y hasta cierto punto es válido. Los invito a no tener miedo ante la muerte, creo, que independientemente de las creencias, se estará en un lugar mejor que este. 
Prepararse también para dejar ir a nuestros familiares, a veces es tanto nuestro egoísmo cuando ocurre la muerte. Porque solamente pensamos en nosotros y no en la persona que ha muerto. A poco no han escuchado en algunos velorios frases como: ¿qué voy hacer sin el? ¿que va a ser de mí? "ya no lo veré más" Vamos a dejar ese egoísmo y dejar que la persona vaya a donde tiene que ir. Para nuestra buena o mala suerte, todos vamos para allá.