jueves, 8 de agosto de 2013

Evita berrinches y caprichos parte 2 (última)

Preludio

Dando una continuación a esta serie de artículos relacionados con los berrinches y los caprichos de los niños. En este artículo haré mención sobre otras recomendaciones para evitar los berrinches, con esto complemento y completo este tema.

Despegue

En el artículo pasado mencioné las cosas que hay que evitar hacer con los niños, puesto que con esto fomentamos comportamientos caprichosos y los tan odiados berrinches. Así que en esta ocasión, comentaré lo que si debemos hacer con los niños a la hora de establecer límites.

1.- Habla con tu hijo constantemente. El primer error que tenemos los padres es hablar con los hijos solamente cuando han cometido alguna falta o algún error. Y más que hablar, esto se vuelve un monólogo en donde somos los adultos los que sermoneamos a los niños, les decimos que está mal, las consecuencias de seguirlo haciendo, etc.  Por lo que te recomiendo hablar constantemente con tu hijo, en todo momento, no esperes hasta que haya un mal comportamiento para hablar con él o ella, recuerda que le estas enseñando a que sólo te le acercarás cuando haya hecho algo mal.

2.- Felicita sus comportamientos deseados. El problema de muchos de los padres es que solamente hacemos mención de los comportamientos no deseados en nuestros hijos, pero si también los felicitamos por sus comportamientos, estaremos demostrando a los hijos que valoramos lo que hacen bien, ahora que si lo hacemos en público, además de valorar sus actos, estaremos fortaleciendo su autoestima.
3.- Explícale porque lo castigaste. A todos nos gusta una explicación de las cosas, más cuando hacemos algo mal y que nos trae una llamada de atención como consecuencia. No importa la edad que tenga tu hijo o tu hija, explícale el motivo por el cual lo estas castigando o regañando. Obviamente se lo tendrás que explicar de manera sencilla si es muy pequeño y si ya rebasa los 4 años, además de sencillo, concreto, sin tantos rodeos. No subestimes nunca a tu hijo.


4.- ¡Pon el ejemplo! No hay nada más contradictorio que un papá o mamá que no pone el ejemplo a sus hijos. Si vas a hablar con ellos, ¡habla con ellos! así que deja por un momento el celular, apaga la televisión, deja el periódico o la revista y centra toda tu atención en el niño, demuéstrate y demuéstrale que estas al 100% con él y no como se diría coloquialmente: con un ojo al gato y otro al garabato.

5.- Muéstrale tu cariño. Algo básico y que deje para cerrar con broche de oro es mostrar el cariño. Lamentablemente aún muchos papás y mamás, no muestran el cariño a sus hijos, algunos de ellos me han comentado que es por miedo al rechazo, a la burla o porque definitivamente, a ellos no los educaron de esa manera. Si tus padres no fueron cariñosos contigo, no pasa nada, tú si puedes ser cariñoso con tus hijos nada vale culpar a los padres, además es otro tema. Mostrar el afecto, el amor que se tiene por los hijos, ayuda bastante, pues ven en ti a una persona que siente y que expresa su sentir. Deja de lado tus prejuicios y muestra lo que sientes por tus hijos.

Aplica te


Estas sugerencias van en un tono más positivo, más de alentar al hijo, a no devaluarlo, sino al contrario, a que se sienta valorado, amado, querido, por parte de sus padres. Recuerda que las cosas se logran con constancia y dedicación. Y si tu problemática es más fuerte, o crees que no encuentras cómo hacer para establecer límites a tus hijos, acude con un psicólogo para que te ayude y te oriente sobre cómo establecer límites con tus hijos.