miércoles, 23 de octubre de 2013

A los verdaderos guerreros.

Preludio

Como se habrán dado cuenta, tengo varias semana sin estar publicando periódicamente. Esto se debe un tanto al trabajo, y otro tanto en que no me he dado el tiempo -mí tiempo- para hacer esto que también me gusta. Pero esta publicación no es para justificarme ni curarme en salud como reza el dicho popular. Mi intención de escribir esta dedicado a muchas personas que están cerca de mí.

Despegue

En otra de mis publicaciones escribí sobre la Resiliencia y de manera breve, les puedo comentar que es la forma en como enfrentamos las situaciones que se nos presentan día con día, pero sobre todo, como se recuperan ante las problemáticas cotidianas, como te repones emocionalmente a ese "golpe" a tu estado anímico. Para ejemplificar esto hay muchos y muchos ejemplos a tu alrededor. Por suerte, esto no lo dicen los libros, ni los grandes teóricos de la Psicología, por suerte, esto lo encuentras, en tu vida cotidiana.


Optimismo. Una persona muy querida para mí, acaba de tener una noticia médica muy fuerte, y se ha dado cuenta de que en su cuerpo, se aloja un ser -por decirlo de alguna manera- que a nadie nos gustaría tener de huésped. Pero el optimismo que tiene esta mujer, es asombroso, admirable, y esta con la versión más optimista que yo haya visto en mucho tiempo.

Determinación. Otra persona, ya tiene cerca de 3 años que ha sufrido en carne propia la Injusticia de la Justicia, y que por puras "marrullerías" legales, lo tiene privado de su libertad. Hay pruebas contundentes que demuestran su inocencia, pero por cuestiones que no mencionaré ahora, él sigue ahí, preso en cuerpo, preso en carne, pero no en sus pensamientos, pero no en su alma. Y aún así, que tiene todo el sobre-peso de la ley, este gran hombre, esta dispuesto a librar todas las batallas, por muy duras que puedan ser, por muy difíciles que se vislumbren. La determinación de este caballero, esta más que probada, ¡Venceremos, Ganaremos!

Resistencia. ¿Cómo resistes la muerte de un hijo? ¿La de un padre? ¿La de un hermano? Resistiendo, viviendo y en ocasiones, sobreviviendo, con apoyo psicológico o sin el, es una de las pruebas más duras que te pone la vida...la muerte. Se habla de que hay deportistas de alto rendimiento porque resisten las más duras pruebas, pero ninguna, ninguna como esta, ninguna como la muerte.

Templanza. No derrumbarse, aún cuando el panorama sea de lo más desolador, cuando vez que la luz al final del túnel en lugar de acercarse se aleja, y cuando parecía que los obstáculos estaban librados, aparecen otros, más altos, más grandes, más pesados y por si fuera poco, te encuentras mermado de fuerzas, sin ánimos de seguir adelante, con ganas de dar media vuelta y largarte de ahí. Pero al dar la vuelta, vez muchas caras, muchas sonrisas, escuchas voces y vocecillas, ojillos que se iluminan con tu sola presencia, que en su candor, desconocen los retos del mañana, los retos del hoy. Así que tomas un respiro, y emprendes nuevamente la obra, y que sin que yo lo puede explicar, aparecen fuerzas de quien sabe donde y justo cuando pensabas en mandar todo al carajo, ¡Zas! Ahí estas de nuevo, luchando, abriéndote paso, y buscas la manera de librar esos obstáculos que entorpecen tu camino.
   
Esperanza. A un dios, a un ser supremo, a la vida, al destino, a que todo va a mejorar, a que saldrán adelante y que si pasan las cosas, es por algo, y que todo lo bueno y lo malo trae una enseñanza, enseñanza que cada uno debe buscar y aprender el significado de lo que se quiere enseñar y en el mejor de los casos, transmitirla, a los hijos, a las nuevas generaciones que vienen empujando y pujando.

Aplica te

No quiero cansarlos o aburrirlos con este artículo, no tiene un remate literario, es sólo un pequeño tributo a todos los que en este momento están luchando aún cuando parecen desfallecer, que están librando una batalla y apostar a dar todo por el todo, a no dejarse vencer aún cuando la derrota pareciera inminente, a todos ustedes, conocidos y no conocidos, mi admiración, mi cariño, mi respeto, y si en algo sirve, mi apoyo.  

A Auriga, Elias, Emiliano, Sofía, Yosgart, Valentina, Gabriel, Renata, Leonardo y otros más que afortunadamente aún no conocen la cara de la guerra, ni la dureza de la lucha. A todos los que hoy están dando batalla, aguanten, la Victoria esta por venir, y el Triunfo será más satisfactorio.