viernes, 8 de noviembre de 2013

La Vida Adulta...La vida es así

Preludio

Lo que me motivo a escribir este artículo es que tengo la oportunidad de colaborar para un colegio como profesor de bachillerato y compartir con los jóvenes, -chavos, me es más familiar-  en la materia de Psicología más que conceptos, compartimos como podemos aplicar los conceptos psicológicos en nuestra vida cotidiana, en el día a día. Claro está que hacen examen, -por si lo dudaban- pero le damos más importancia a la investigación que ellos hacen, al trabajo que desarrollan en clases y en casa, no están para saberlo, pero hicieron un gran trabajo de factores de Riesgo en la adolescencia y métodos de prevención muy buenos. En fin, vamos al tema.

En dicha clase, analizamos las diferentes etapas del Ser Humano, desde la gestación hasta la vejez, pero ahorita vamos conociendo la Vida Adulta.

Despegue

No relataré lo que comentamos en clases porque no me alcanzaría el espacio, lo que si les puedo compartir es a algunas reflexiones que hemos llegado juntos:
En la vida adulta, los Seres Humanos dejamos de hacer muchas cosas por ocuparnos de otras, en ocasiones muy importantes, en otras no tanto, el exceso de estrés, las preocupaciones por pagar deudas, etc. Hacen que la Vida Adulta pueda parecer un monstruo  cuando realmente no es así, pero veamos que errores hay para que la Vida Adulta, pero sobre todo, los Adultos, consideremos a esta etapa como una de las más difíciles.

1° error: Prohibido equivocarse. Este es el primer gran error que cometemos los adultos con nosotros mismos, ¡No querer equivocarse! ¡Claro que nos podemos y debemos equivocar! Es bien sabido que se nos educa a que una vez que somos adultos no podemos ni debemos equivocarnos y eso está mal, muy mal, porque antes que otra cosa somos seres humanos y algo que caracteriza al Ser Humano es que se pueda equivocar para poder mejorar en eso en que se equivoco.

2° error: Dejar de disfrutar. Esto es bien común en las personas que somos adultos, dejamos de disfrutar lo que hacemos porque sencillamente lo vemos como una obligación, como algo a lo que estamos obligados a llevar a cabo. Es decir, cuando iniciamos un trabajo, vamos con toda la motivación, con toda la actitud, pero va pasando el tiempo aparece la rutina y terminamos por ir a trabajar más por obligación que por satisfacción. Así que dejemos de ver las cosas como obligaciones y mejor disfrutemos de lo que hacemos, de con quién estamos, por una sencilla razón...Nosotros decidimos esto, nadie más.


3° error: Quejarse de todo. Esto va muy de la mano con los otros dos puntos que acabo de mencionar. ¿De qué nos quejamos los adultos? ¡De todo! ¡Qué cara esta la vida! ¡Nadie entiende a los jóvenes! ¡Mi vida está llena de problemas! ¡Estoy tan presionado por pagar...! y así un largo etc. Hay mucho de que quejarse, pero lo importante es seguir en la obra, no dejar de hacer, recordemos que las grandes cosas están hechas de pequeños detalles, un ladrillo no es una casa, pero un conjunto de ladrillos hace una pared. Así que a dejar de quejarse menos y hacer más.

Aplica te

No voy a pasarme enumerando los errores de la Vida Adulta, y me voy a concretar a 2 cosas:

1.-Para los que somos adultos: hay que tomarnos más relajada esta vida, ¡recuerden! Estamos en donde queríamos estar y si no es el caso. ¡Golpe de timón! Vamos a buscar lo que en verdad nos satisfaga. Trazamos un camino, una serie de metas cuando éramos jóvenes, pues vamos a cumplirlas. Si por alguna razón tuvimos que dejarlas aún lado, pues adelante, vamos a trazar otras. Esto no se acaba hasta que se acaba.

2.-Para los que hoy son jóvenes. ¡Tranquilos! No se me angustien demás. Es cierto que les hemos dibujado un tipo de Vida Adulta que espanta a cualquiera. Pero esto no es puro estrés, pura negatividad, puras presiones y compromisos. ¡Claro que no! Sería muy limitado. Hay tantas cosas bellas en la Vida Adulta y una de ellas es ver cómo se van materializando esas metas en las que soñabas. Ves como efectivamente esos sueños se van haciendo realidad. Ves como tu cuerpo deja de crecer para ahora fortalecerse y tus capacidades están en todo su esplendor. Voy a cerrar este comentario con un viejo eslogan de lo que alguna vez fue reino aventura...¡Tienes que vivirlo!

Un especial saludo para quienes motivaron este artículo...Andrea, Jocelyn, Benjamín  Manuel y Antonio.