miércoles, 22 de enero de 2014

Miedo a estar feo -Trastorno Dismórfico Corporal-

Preludio

En la actualidad hay una gran tendencia de parte de muchas personas a cuidar su cuerpo, llevar  una vida saludable, una dieta equilibrada y rutina de ejercicio, aunque también hay que mencionar que cada día hay más personas a las cuales no les gusta su cuerpo. Se paran frente al espejo y no les gusta lo que ven reflejado, algunos, pueden confundirlo con problemas de autoestima, aunque también puede ser el trastorno dismórfico corporal y que también se le conoce como dismorfofobia, que se entendería como miedo a ser feo.

Despegue

No hay que confundir, hay personas que les gusta verse y sentirse bien, pero también hay otras personas a las que verdaderamente les disgusta cierta parte de su cuerpo, o bien todo su cuerpo. Este tipo de trastorno puede pasar desapercibido para la persona, cuando vive y se desenvuelve en un contexto en donde son muy comunes las operaciones quirúrgicas con motivos estéticos, en donde hay un excesivo cuidado de la piel, el cabello, la talla, el peso, etc.

Recuerden que todos los excesos pueden desencadenar en problemas emocionales, y si hablamos de esta cultura de belleza que se vive en estos momentos, puede generar en alguno de nosotros esta preocupación excesiva que nos puede llevar a obsesionarnos por nuestra imagen, nuestro cuerpo y buscar de esta manera obsesiva, formas para mejorarlo, para perfeccionarlo. Cómo seres humanos que somos, estamos muy vulnerables a las tendencias de la moda, los bombardeos publicitarios que los medios de comunicación masiva se encargan de distribuirlos.
Es cierto que este trastorno se puede desencadenar si la persona sufrió de burlas, fue presa de groserías o de algún tipo de agresión por parte de las personas con las que convivía y si le aunamos que esta persona tenga problemas de autoestima, pues se puede ver más vulnerable

Algunas manifestaciones de este tipo de trastorno son las siguientes:
·        Pensamientos obsesivos acerca de los defectos percibidos.
·        Ideas y creencias delirantes relacionadas con los defectos percibidos.
·        Aislamiento social y familiar.
·        Ideación suicida.
·        Ansiedad; posibles ataques de pánico.
·        Baja autoestima; pobre autoconcepto y autoimagen.
·        Comparaciones obsesivas con los demás.
·        Sentimientos de temor y aversión en ambientes sociales pensando e imaginando que otros notan y se burlan de sus defectos percibidos.
·        Sentimientos intensos de vergüenza y bochorno.
·        Sentimientos de inferioridad e inadecuación.
·        Conductas de dependencia o seguridad: dependen de la compañía de un compañero, amigo o familiar.
·        Disminución del rendimiento académico (problemas para mantener las calificaciones habituales, problemas de asistencia a la universidad o escuela).
·        Problemas para iniciar, establecer y mantener relaciones significativas
·        Problemas matrimoniales o de pareja.
·        Comportamientos repetitivos ritualizados (como la aplicación constante de maquillaje; verificar periódicamente la apariencia en los espejos)
·        Perfeccionismo (sometiéndose a cirugía estética y realizar conductas tales como hidratación y ejercicio excesivo con el objetivo de crear un cuerpo ideal pero inalcanzable y reducir así la ansiedad).

Aplica te

Es importante estar bien con uno mismo, hay quienes dicen que nuestro cuerpo no es perfecto, esto porque no tenemos del mismo tamaña un brazo que otro, o porque una pierna es más corta que otra, en fin. Si nuestro cuerpo no tiene esta simetría, por algo será, además he leído un libro de un conocido cirujano plástico y después de más de 20 años de profesión y de operar a personas que no les gustaba cierta parte de su cuerpo, este cirujano, se dio cuenta de que la belleza es una cuestión interna, personal, y que a pesar de haber operado y mejorado a muchísimas personas el médico se llama Maxwell Maltz y su libro se titula “Psico Cibernética” por si les interesa.


Recuerda que si presentas alguno de los síntomas que liste, acércate a algún psicólogo, plantéale tus dudas, seguro te ayudará.