martes, 4 de febrero de 2014

El prejuicio más aprendido que heredado.

Preludio

Es en verdad interesante, como en una sociedad en donde la información se encuentra al alcance  de todos, aún siguen existiendo personas que basan y viven sus vidas con un montón de prejuicios, y lo peor es que lo que  están transmitiendo a sus hijos, amigos, etc. No es más que una visión equivocada del mundo y de la realidad.

Despegue

¿Qué es un prejuicio? Emitir una opinión y/o juicio de algo o alguien sin conocerlo. Así de sencillo lo definimos.  Y otra pregunta sería: ¿Es natural o inculcado? Y aprovecho para comentar que hay algunos teóricos de la personalidad humana en donde argumentan que la hostilidad es propia del ser humano, es como todavía traer arrastrando esa animalidad, actitudes muy primitivas que utilizaba el ser humano en su época prehistórica; que tiene que ver con cuestiones narcisistas o de vanidad y por lo tanto, es común que lo diferente cause cierto rechazo y hostilidad, incluso hay quienes propusieron una teoría de la aversión y justifican lo que acabo de mencionar.

Por otro lado hay quienes creemos –me incluyo- que el prejuicio es aprendido, que es en base a nuestras experiencias personales, mediante actitudes y la aceptación de estas actitudes por parte de la familia, de los profesores o los amigos. Y la aceptación de una actitud como el prejuicio es porque en ese sentido de pertenencia que tenemos los seres humanos puede justificarlo.

¿A quién le gusta ser excluido? A muy pocos, es más a nadie nos gusta que nos excluyan y esto puede llevar a que si nuestro grupo (llámese: familia, amigos, compañeros, etc.) nos pidan excluir a tal o cual persona o situación y muchas veces nosotros lo hacemos sin tomar una postura crítica, dejándonos llevar por la presión que ejerce el grupo.


Hay infinidad de historias de cómo los prejuicios han desatado toda clase de guerras, que van desde religiosas, políticas, raciales, etc. Uno de los grandes íconos del prejuicio y xenofobia es Adolfo Hitler, que con su prejuicio  a que los judíos eran una plaga que había que exterminar, desato uno de los actos más atroces de un ser humano hacia otros seres humanos.

En Méjico nos seguimos quejando del racismo que tiene los estadounidenses hacía nuestros conciudadanos, pero se nos olvida que nosotros también tenemos serios problemas de prejuicio y exclusión o marginación por la población indígena, los que viven en comunidades o rancherías, incluso hay un marcado clasismo en muchos mejicanos, y unos a otros se dicen nacos, fresas, cholos, indios, etc.

Aplica te

Aunque el prejuicio es multifactorial, podemos comenzar a trabajar para disminuir esta actitud. 

El reto que tenemos como personas y como sociedad es dejar de lado el o los prejuicios que hemos venido aprendiendo directa o indirectamente y nos demos la oportunidad de conocer, de experimentar, de quitar ese prejuicio sobre las personas y seamos nosotros quien experimentemos y nos demos la oportunidad de conocer, para ahora si poder emitir un juicio. Compartamos esta actitud de apertura, de conocimiento, de experimentación, demos y brindémonos la  oportunidad de conocer y ser conocidos.