miércoles, 5 de diciembre de 2012

EPOCA DE CERRAR CICLOS

Preludio

Como saben, se acerca el fin de año y como se darán cuenta, hasta la naturaleza toma esta fecha del año para regenerase, termina lo que tiene que terminar para dar paso a las cosas nuevas. Es por eso, que en estos artículos de este último mes del año te estaré invitando a que tú también vayas cerrando ciclos, vayas dando por terminado las cosas que tienen que terminar y que esperes las cosas nuevas que traerá el próximo ciclo, el próximo año, la próxima primavera.

Tú lo sabes, pero a veces la rutina de la vida cotidiana no te permite reconocer que tienes que ir cerrando círculos en tu vida. Es necesario que hagas una reflexión de las cosas, las situaciones y hasta de las personas que tienes que dejar ir, que tienes que dejarlas en el ciclo pasado para que puedas apreciar, valorar y aprender de las cosas nuevas que se te presentarán.
Tal vez en este momento tus pensamientos comienzan a surgir y las preguntas también: ¿Qué debo de cerrar? ¿A qué cosas debo de decirles adiós? y como esas infinidad de preguntas más. Bueno para esas u otras preguntas, vamos a darle una dirección para que te enfoques en ir cerrando círculos.


Despliegue

Te invito a que en este periodo cierres 3 ciclos en 3 planos importantes para cualquier persona. Estos círculos a los cuales me refiero son: Personal, Familiar y Social. Es cierto que tal vez haya más y muy importantes también, pero lo que me interesa es que a partir de estos ciclos que te propongo puedas adentrarte a otros más que necesites ir cerrando. ¿Me sigues en esta aventura? ¡Venga pues!

Ciclo Familiar.

Quiero empezar con este ciclo familiar porque tal vez en este año, alguien muy querido, muy cercano a ti, dejó este mundo para siempre, si, efectivamente, falleció esa persona amada, querida, esa persona muy especial para ti. Lamentablemente o afortunadamente e independiente de la creencia que profeses, esa persona esta en un lugar mejor que este pero sobre todo, que todos iremos para allá y nos reencontraremos con esos seres queridos. Bueno, pues es el momento de dejarlos ir, ojo, no estoy invitando a olvidarlos, sino a guardarlos en tu corazón y tu memoria y cuando tengas necesidad de que te den fortaleza ante una problemática, cuando quieras compartir algún logro o éxito, o solamente porque los quieres recordar, entonces, harás un espacio en el quehacer cotidiano, traerás a tu mente su imagen y volverás a sentir que tan especial son para ti. Una vez que les hayas compartido lo que les quieras compartir, los guardaras muy bien para cuando tengas la necesidad de acudir a ellos.

Por otro lado, tal vez tu caso sea que a esa persona querida, ese primo, esa tía o a tu hermano e incluso a alguno de tus padres, hayas tenido diferencias, puntos de vista diferentes o fue una discusión llevada a más lo que te distancio de el o ellos. Bueno, pues es momento de buscar una reconciliación, de aceptar nuestra culpa y dejar que la o las otras personas acepten la propia. Recuerda que cuando hay un conflicto entre personas, ambos tienen la misma responsabilidad -culpa no es un término que me guste mucho- y por lo tanto deben asumir cada uno su error y mejorar para evitar esto. No te preocupes o te limites si la otra persona quiere o no reconocer su error y responsabilidad en esto. Tú sólo limitate a buscar una reconciliación, acepta y dile que tu error fue el no parar la discusión a tiempo, el haber sido terco o necio o lo que haya sido que hiciste. Es un buen momento para cerrar ese enojo, ese distanciamiento, ese rencor. ¡Anda, cierra el ciclo! Recuerda que nadie tiene la vida comprada y dice la poesía "en vida hermano, en vida"

Puedo seguir nombrando más situaciones familiares que debes de cerrar, ciclos que debes de ir cerrando para que puedas llegar con toda la actitud positiva a los próximos ciclos que estas por vivir. Si te estas preguntando: ¿puedo vivir sin cerrar ciclos? la respuesta es SI, pero eso que no hayas terminado, no te permitirá disfrutar lo que esta por venir. Y siempre estarás arrastrando las cosas pasadas que no has cerrado. Imagina que traes cargando una mochila y que esta mochila se va llenando de cosas positivas, negativas, tristes, alegres, etc. Y si no la comienzas a vaciar, no tendrás donde ir guardando lo que vayas viviendo y creeme que desperdiciarás la infinidad de cosas que puedes aprender.

Aplica te

Si estas esperando a que haya un buen momento para arreglar las cosas con algún familiar tuyo, déjame decirte que tal vez te vayas a quedar esperando un buen rato. Los momentos, los generamos nosotros mismos. No hay suerte ni azar, somos nosotros, eres Tú el que va forjando su destino, su propio camino. Decía J. Serrat...caminante no hay camino, se hace camino al andar.