miércoles, 29 de mayo de 2013

Trastorno Déficit de Atención con Hiperactividad ¿Aún vigente?

Preludio

Este tipo de trastorno se ha vuelto muy común principalmente en las escuelas. Debido a que cuando los niños y/o adolescentes se vuelven más inquietos, incontrolables, ponen poca atención o están muy distraídos, es entonces cuando el profesor detecta –si, muchas veces con más sentido común que conocimientos- que el alumno tiene el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad –TDAH, para los amigos- y lo canaliza al psicólogo escolar o sugiere a los padres que lo lleven con un psicólogo para que ponga remedio y nos diga que hacer –esto yo lo escuche- con el niño.

Despegue

Antes de mostrar una postura a favor o en contra del TDAH conozcámoslo:
Sus signos o manifestaciones son las siguientes:

  •          Distracción moderada a grave.
  •          Periodos de atención breve.
  •          Inquietud motora.
  •          Inestabilidad emocional.
  •          Conductas impulsivas.
Si bien es cierto que en la mayoría de los estudios se ha detectado que su origen es hereditario, no podemos tomarlo como una ley o una regla a seguir.

También ha que mencionar que no podemos considerar al TDAH como un trastorno de aprendizaje, es cierto que la persona puede no poner atención ni concentrarse en hacer tareas, pero nada tiene que ver uno con otro. Así como no hay una relación entre este trastorno y coeficiente intelectual. Con esto quiero decir, que si un niño o adolescente tiene rezago educativo no está ligado al TDAH, por lo tanto, se tendrá que hacer un diagnóstico más completo en donde se incluya detectar la capacidad de razonamiento, memorización, coeficiente intelectual, etc.


Hay muchas reflexiones sobre este trastorno en particular, estas reflexiones han estado en contra, puesto que los opositores a este trastorno mencionan que los modelos educativos actuales, la poca convivencia de padres e hijos, el sedentarismo que se observa en muchos niños, pasar demasiadas horas viendo tv o navegando en Internet, entre otros factores, han detonado que el niño sea más distraído, que le cueste más trabajo concentrarse y que más que medicarlo o llevarlo a sesiones psicoterapéuticas, lo que los niños requieren son atención, actividades físicas en donde puedan desahogar sus energías, así como replantear los modelos educativos que están muy centrados en la disciplina, la memorización, el dictado, etc.

Esta controversia ha ido en aumento puesto que antes de morir el psiquiatra descubridor de este trastorno, el Dr. León Eisenberg afirmó que se trata de "un ejemplo de enfermedad ficticia". Incluso hay quienes a partir de esto, han considerado que existen diferentes inteligencias y que el poner el 100% de atención, no hablar, no moverse en un salón de clases no es sinónimo de un niño inteligente sino un niño obediente, por lo tanto han surgido muchos análisis de este trastorno para descalificarlo.

Aplica te

Hay muchos opositores a que se medique inmediatamente cuando se tiene algún tipo de trastorno o problema emocional y comportamental, como hay quienes se oponen abiertamente al trabajo psicoterapéutico pues lo consideran una estrategia lenta y costosa.

En mi opinión, creo que tanto la Medicina en la rama de la Psiquiatría y Neurología tienen tanto que aportar como la Psicología con el psicodiagnóstico y tratamiento psicoterapéutico y entre más ciencias se acerquen a estudiar un fenómeno más nos veremos beneficiados y tendremos mejores soluciones a las problemáticas actuales. 

Y para rematar, no todos los Trastornos con Déficit de Atención tienen Hiperactividad, hay algunos que sólo son TDA.