lunes, 18 de agosto de 2014

Caminito...¿de la escuela?

Preludio

Se habla de que la Educación va a salvar al país de todos sus males, desde la miseria, pasando por la delincuencia, el narcotráfico, etc. Pero ¿en verdad tenemos una conciencia plena de para que sirve la educación? Sobre todo ¿en verdad estamos conscientes de a que van los niños y jóvenes a la escuela?
Para cuando salga publicado este artículo, en Méjico, los niños y jóvenes habrán regresado a clases, me inquietud es que sepan a lo que van...y a lo que no deben ir.

Despegue

Escuchando pláticas con diversas personas, viendo lo que dicen los noticieros estelares y los noticieros  que todavía no alcanzan los grandes niveles de rating de la televisión, leyéndolo en algunos periódicos, me puse a reflexionar sobre si sabemos a que van los estudiantes a las escuelas.


El conocimiento es poder, dicen o decían algunas personas. Aunque para ser sinceros, creo que hemos venido demeritando todo lo que implica el conocimiento. Todavía recuerdo cuando en mis clases de Maestría, el Maestro Humberto Barrera Paniagua, - alquimista y filósofo-  nos mencionaba que en la antigüedad el conocimiento estaba reservado para los Reyes, para los Sacerdotes, para los ideólogos, para la Aristocracia en sí. Después, el conocimiento, o al menos una parte de este, se popularizó, se llevó a las masas, por fin se ilustró al pueblo; pero hubo un conocimiento que no se masificó, que se reservo para unos cuantos, para los elegidos, para los que tienen que saber más que los demás,  por lo que a este tipo de conocimiento se le conoció como el conocimiento esotérico. Mientras que el conocimiento popular, ese que comenzaron a enseñar en las escuelas públicas, a ese le denominaron conocimiento exotérico.
Y es aquí donde esta parte del centro de esto. Tan popular se hizo el conocimiento, que ya nos encargamos de quitarle todo el misticismo, toda la sabiduría, todo lo que enaltece el alma, el espíritu del Ser Humano. Dejó de apasionarnos conocer, saber, profundizar más en aquello que pasaba desapercibido ante nuestros ojos.

¿En que cambió? Se preguntarán, pues sencillamente en que ahora lo vemos como mera capacitación, vemos a la escuela y a los maestros, -que ahora reciben pomposamente el nombre de facilitadores- como meros centros de capacitación para la vida laboral, atendidos por un facilitador del conocimiento, que maneja una serie de competencias que para  cuando el alumno egrese, se pueda insertar fácilmente en la empresa, en la industria o en la dependencia, hemos degradado al conocimiento y al alumno, que ahora vemos en los estudiantes, mera mano de obra barata y calificada. Las políticas neoliberales están luchando – y  lo están logrando- en sacar de los planes de estudio materias como Lógica, Filosofía; están mermando la Historia del país, para convertir esos libros de Historia en meros informes de gobierno, en libros que hablan de una Historia light, -conocer la Historia de Méjico servirá muy poco a quienes aspiran a ser obreros de mano de obra calificada y barata en cualquier empresa nacional o extranjera, que ve en este Méjico un paraíso fiscal y unas personas ávidas de empleo aunque se tengan que esclavizar nuevamente. De nada les servirá a los estudiantes  reflexionar máximas como Conócete a ti mismo y conocerás el universo. ¿Para qué quiere un estudiante saber de poesía? ¿A quién jodidos le importa Shakespeare, Rulfo, Octavio Paz? Con que lean un librito de Superación personal, algo de Harry Potter o manquesea un betseller. ¿De que te sirve saber que hubo una conquista?, eso es  demasiado violento, mejor hablemos del encuentro de dos mundos, el intercambio cultural que tuvieron españoles e indios, ¡Por dios! Que jodidos estamos enseñando a las nuevas generaciones, una Historia no solamente mutilada, sino maquillada, envuelta en un discurso moralino, prejuicioso.

¿Esa es la educación que va a sacar a Méjico adelante? ¿Son los maestros degradados a meros facilitadores los que van a formar los futuros mejicanos?  ¿Es el  bombardeado magisterio por los medios de comunicación enalteciendo una supuesta actitud huevona, floja, arcaica, comunista, anti progresista que tiene el maestro cuando va a sus marchas, sus plantones,  a gritar su pliego petitorio –que por ley lo permite-  y ojo, no simpatizo al cien por ciento con el movimiento magisterial, sé que tiene sus errores y sus vicios, pero lo que si me queda claro, es que para la mayoría de los mejicanos, estamos viendo a las escuelas como asilos infantiles y juveniles, como la vorágine de nuestra vida moderna o post moderna, global, consumista, nos esta absorbiendo, que ya no tenemos tiempo para dedicarle a nuestros hijos. Escuelas de tiempo completo, gritan papás que trabajan hasta 12 horas, para poder dedicar más tiempo a su trabajo. Padres de tiempo completo están por gritar algunos hijos, que ante la ausencia de los papás, son compensados con un montón de cosas inservibles que terminan banalizando el papel del papá y la mamá, son meros proveedores, personas que solo firman una boleta de calificación, que regañan y castigan cuando van mal, pero pocas veces van a la escuela de sus hijos para saber el motivo de las bajas calificaciones ,es mucho pedir que le dediquen una parte de la tarde a sus hijos para platicar y revisar lo que se hace en clases. ¡No hay tiempo!

No tengo ni la menor idea de cómo terminar este artículo sin perder cierto grado de objetividad, pero lo que más tristeza me da, es que la forma en que estamos viendo a la escuela, al conocimiento, a los profesores,  a los alumnos, cada día se degrada más, cada día se preparan a futuros trabajadores, pero no a futuros pensantes, el día de mañana, la educación responderá a las necesidades de la empresa, de la industria, pero desde hace mucho tiempo dejó de responder al crecimiento espiritual e intelectual del Ser Humano. Antes había sabios e intelectuales, hoy solo hay competentes.

Aplica te


Entre broma y broma la verdad asoma, y es que ahora en vacaciones de verano, muchos papás y mamás, corrieron a inscribir a sus hijos a cuantos cursos de verano se les atravesó por la calle y es que decían muy sonrientes: los niños se van al curso, para no tenerlos  todo el día en la casa y soportarlos.