domingo, 16 de noviembre de 2014

La vida no es una tormenta en un vaso de agua

 Preludio

Parte de la cultura en Méjico, es hablar con algunos dichos o refranes, que no son más que ciertas frases para entender o explicar mejor alguna situación, momento o suceso que pasa en la vida cotidiana. Y como decía el Ilustre actor Mario Moreno “Cantinflas” en la película “El padrecito” …”los dichos de los viejitos, son evangelios chiquitos”.

Despegue

Reflexionando en las cosas que me ha tocado vivir en esto últimos días, en donde se han suscitado una serie interesantes de pequeñas tormentas que han puesto a prueba mi paciencia, fortaleza y manejo inteligente de mis emociones, me han llevado a desarrollar habilidades para poder sortear y salir avante de esta serie de vicisitudes.

Un primer punto que me interesa compartir con ustedes es como las personas hacemos una interpretación de lo que nos pasa y aunque esto lo hacemos toda la vida, lo interesante es analizar como esta interpretación se vuelve mayor cuando son cosas negativas, que nos generan conflicto,  cuando eso que ocurre  interrumpe el estado de confort, la estabilidad de las cosas que creemos tener.


Aquí el problema no es dar nuestra interpretación de los hechos, sino que la mayoría de las veces, los magnificamos, les damos un valor extra y agregado, pues nos sentimos ofendidos, acosados, exhibidos, amenazados. Todo esto hace que hagamos una tormenta en un vaso de agua, es decir, que le demos un valor mayor a las cosas cuando no lo tienen, por lo que nos llevará a pelear, tomarnos las cosas muy apecho, generar resentimiento, enojo, coraje y de algo que no tiene mayor trascendencia, hacerlo importante, enorme y sobre todo, que concentramos nuestras fuerzas en eso.

Y la pregunta obligada es ¿Por qué me siento así? Dado que cada cabeza es un mundo y siempre hay un mundo por descubrir. Solamente puedo mencionar aspectos generales que me gustaría que consideraran para hacer una autorreflexión y ver cada uno de nosotros en donde estamos:

Posibles causas para hacer una tormenta en un vaso de agua:

1.       Sentimientos reprimidos. Esta es la primera de todas, pues por muchísimas  razones hemos venido guardando sentimientos positivos, pero principalmente negativos.
2.       Olvido de quien eres.  Regularmente, nos preocupamos más por otras cosas y menos por nosotros mismos, damos prioridad a otras cosas y nos dejamos hasta el final.
3.       Enfocarte más en lo negativo. Es muy común esto, ya que últimamente, mucha gente se empeña en resaltar tus errores, haciéndote creer que eres un montón de errores que de virtudes.
4.       Poca autovaloración. Es muy común que la gente busque quedar bien con el jefe, el profesor, la pareja, los amigos, etc. Y se ponen a disposición del otro.
5.       No aceptar que tienes cosas pendientes que resolver. Y esto lo voy a resumir en un dicho que me fascina “Lo que te choca, te checa”.

No voy a hacer una lista de causas, pues mi intención es que nosotros vayamos buscando porque hacemos una tormenta en un vaso de agua.
Mi intención es compartir con ustedes mis reflexiones y de manera conjunta, invitarnos a no hacer una tormenta en un vaso de agua. Actualmente, el mundo, nuestra sociedad necesita y le urge quien de soluciones y no problemas. Pero también urge que nos ocupemos en resaltar las cualidades de los demás, de ver nuestras cualidades y virtudes, de reconocer que también las personas tienen muchas cualidades y muchas virtudes. Dejar el ego para otro momento, puesto que últimamente le hemos apostado al ego y miremos como nos tiene. Pero esto urge amigos, es hora de valorarnos y reconocer el valor de los demás. Mucha gente podemos ver los errores o los defectos de los demás y ni se diga los propios. Pero podemos ser mejores al ver y reconocer las cualidades y virtudes de nosotros y de los demás.

Aplica te

Recuerda, "No te tomes las vida tan en serio, pues no saldrás vivo de ella.

Puedes vivir haciendo de tu vida una tormenta, por lo tanto vivirás atormentado. Puedes buscar la calma entre la tormenta y vivirás calmado.