lunes, 19 de enero de 2015

Vive, es solo un momento.

Preludio

Sí mi amor, ¡acepto!
¡Felicidades Maricela, estas embarazada!
¡Jorge, estas contratado!
Lo siento, lo nuestro se terminó.
Sr. Muñoz, está usted despedido.
Papá, ¡me aceptaron en la universidad!

Despegue

¿Te son familiares algunas de estas frases? ¿Te recuerdan algo o alguien? Estas son solo frases escritas aquí y en el mejor de los casos son recuerdos para alguien más. Pero déjame decirte que estas y otras frases, fueron instantes, momentos que alguien vivió y que lo marcaron para siempre.

La vida está compuesta por instantes, momentos diría yo. Y está marcada por esos momentos que nos roban el aliento, que nos dejan sin palabras y que cuando los vivimos generaron un mar de emociones que sentimos en nuestro vientre. Esos instantes que pasaran a la historia, a nuestra Historia.

Te invito a recordar alguno de esos momentos que has tenido en tu vida, no importa si han sido momentos lindos y  agradables, o si han sido amargos y muy dolorosos, solo esfuérzate un poco y recuerda ese preciso instante, si, ese, ese que en este momento está trayendo a tu memoria. Venga, tomate unos minutos.


¿Listo? Recordar es volver a vivir, pero también estás de acuerdo que depende mucho ese momento y que tanto lo hayas superado para que lo recuerdes en su totalidad. Incluso hay momentos que si todavía no están bien superados, el sólo hecho de recordarlos, siguen generando esas sensaciones muy parecidas a la primera vez que tuvimos contacto con ese momento.
Escribo este pequeño artículo, porque es de mi intención recordarte que la vida está hecha de momentos y eso implica que debemos de estar con todos nuestros sentidos en modo de recepción para no dejar escapar ninguno de los momentos que se presentan a lo largo del Día, ¡Sí, del día! Ya que según expertos, en un día llegamos a presenciar hasta 30 momentos, pero como andamos pensando en otra cosa, estamos distraídos o tenemos una vida tan acelerada, que no nos damos oportunidad de apreciar cada momento. Pues de esos 30 momentos que vivimos al día, sólo captamos 4, y eso porque estos momentos que logramos captar es porque nuestra atención no estaba enfocada en algo en particular y de rebote, nos percatamos de algo. ¿Te imaginas? Utilizando una frase muy coloquial, si no hubiéramos estado pajareando, no hubiéramos captado ese momento.

Aclaro que también hay otros momentos que sabemos que pueden presentarse, como cuando vamos viajando, ahí, en ese momento, vamos pendientes de todo lo que pasa a nuestro alrededor. Si viene otro vehículo, o si ya estamos por llegar a nuestro destino o si de plano ya tomamos mal un camino. O para los que trabajamos, te manda llamar tu jefe y ya vas con todos los sentidos al 1000, vas meditando lo que pudiera decirte y por lo tanto, lo que podrías responder. Pero que tal si tienes a tu novio o novia y sabes que las cosas no andan bien,  y cuando la vez, notas algo en la expresión de su cara, también te pones de lo más receptivo y esperas escuchar palabras que tal vez no son las que imaginabas. Y ya por último, porque ejemplos sobran. Ahí tienes a muchas mujeres que son mamás y que saben que en algún preciso momento, el bebé llorará porque ya casi es la hora en la que le toca de comer. O podrán estar profundamente dormidas, pero en el momento en el que el bebé no hace ruido alguno o llora descontroladamente, mamá salta de la cama y corre a ver lo que  pasa con el pequeño. Esperan el momento preciso.

Y sólo así, es cuando apreciamos esos momentos de la vida, los otros 26 momentos, bueno, quedarán para otra mejor ocasión.

Aplica te

La vida está compuesta de momentos y es complicado poder percibir todos los momentos que dicen los especialistas, pero no te sientas mal. Si solo logras captar uno, un solo momento, entonces disfrútalo, siéntelo, no te preocupes por si es agradable o desagradable, ya verás la forma de superarlo. Pero que no te sorprenda la vida cuando se acerque a ti y te diga…¡es tu momento! Y sea ahí cuando te des cuenta de cuantos momentos dejaste de apreciar.


La vida es un viaje del cual todos sabemos nuestro destino. Y mientras llegamos a dicho puerto, te invito a disfrutar el viaje.